La jornada inaugural, celebrada ayer lunes 17 de agosto, reunió a cerca de 400 personas y tuvo como uno de sus momentos más emotivos la proyección de Tarzán, el perro del pueblo, cortometraje de ficción dirigido por Alejandro Quiles.
El Festival Internacional de Cine Pequeño abrió ayer, lunes 17 de agosto, su nueva edición con una inauguración multitudinaria que congregó a unas 400 personas. La excelente acogida del público confirma, una vez más, el interés y el respaldo que despierta esta cita cinematográfica.
Entre los momentos más destacados de la noche estuvo la proyección de Tarzán, el perro del pueblo, el cortometraje de ficción dirigido por Alejandro Quiles. La obra conmovió profundamente a los asistentes, que siguieron la historia con especial emoción y respondieron con una cálida acogida al término de la proyección.
Tras el estreno, Alejandro Quiles publicó el cortometraje en YouTube para que todas las personas que no pudieron asistir a la proyección puedan disfrutar de la obra a través de internet.
La presencia de 400 personas en esta sesión inaugural pone de relieve la relevancia creciente del Festival Internacional de Cine Pequeño como espacio de encuentro para el cine, la cultura y el público. La inauguración marca así el comienzo de una programación que continuará acercando propuestas audiovisuales de calidad a espectadores y profesionales del sector.
