El Ayuntamiento de Aspe rendirá un emotivo y merecido homenaje a María Solé Lázaro (1917–1993), conocida cariñosamente por todos los aspenses como «Doña María, la comadrona», en reconocimiento a su dedicación, compromiso y excepcional servicio al municipio.

Matrona de profesión tras formarse en la Universidad de Valencia, María Solé ejerció su labor en Aspe hasta el momento de su jubilación. Durante décadas fue la única matrona de la localidad, atendiendo incansablemente a las mujeres embarazadas y acompañándolas en los partos a cualquier hora del día o de la noche, sin horarios ni días de descanso. Su entrega absoluta al cuidado de las mujeres y al nacimiento de generaciones de aspenses ha dejado una profunda huella en la memoria colectiva e historia del municipio.

Para perpetuar su recuerdo y visibilizar su impagable labor, se descubrirá una placa conmemorativa en su honor el próximo jueves 29 de octubre, a las 12:00 horas, en las instalaciones del Centro Sanitario Integral (CSI) de Aspe, concretamente en la zona donde se ubica la consulta de la matrona.