La Concejalía de Sanidad del Ayuntamiento de Aspe informa de las actuaciones preventivas que se desarrollan en el municipio para controlar la presencia de roedores y cucarachas, al tiempo que explica el aumento de avistamientos de avispas comunicado por parte de la ciudadanía durante las últimas semanas.

El incremento de las temperaturas propio de esta época favorece una mayor actividad de numerosos insectos. En el caso de las avispas, el calor aumenta sus desplazamientos en busca de agua y alimento y hace más visible su presencia en jardines, terrazas, piscinas y otros espacios al aire libre.

Esta mayor actividad no implica necesariamente la existencia de una proliferación descontrolada. Desde la Concejalía de Sanidad se recomienda mantener los alimentos y bebidas cubiertos en exteriores, cerrar correctamente los recipientes de residuos y evitar manipular posibles nidos. Cuando se detecte un avispero en un espacio público, debe comunicarse a los servicios municipales para que pueda valorarse la situación. En propiedades privadas, se aconseja solicitar la intervención de personal especializado.

Tratamientos programados para el control de roedores

El Ayuntamiento realiza tratamientos periódicos en la red municipal de alcantarillado para vigilar y controlar la presencia de roedores. Estas actuaciones se planifican en función de las características de la red, las incidencias detectadas y la evolución de la actividad.

No obstante, la disponibilidad de alimento y refugio en superficie condiciona directamente la eficacia de las medidas. Por ello, el Ayuntamiento recuerda la importancia de respetar los horarios establecidos para depositar la basura y colocar siempre las bolsas dentro de los contenedores, evitando dejarlas en el suelo o junto a ellos.

También resulta fundamental mantener los solares privados libres de residuos y con la vegetación controlada. La acumulación de maleza, enseres, restos orgánicos o materiales abandonados puede proporcionar refugio y alimento a los roedores.

Esta recomendación se extiende a las viviendas deshabitadas y otras propiedades cerradas, cuyos titulares deben garantizar unas condiciones adecuadas de limpieza, conservación y mantenimiento.

La red privada también debe revisarse frente a las cucarachas

Los tratamientos municipales contra las cucarachas se llevan a cabo en el alcantarillado público. Sin embargo, estas intervenciones no alcanzan las arquetas, registros, desagües y conducciones situados en el interior de comunidades de propietarios, viviendas, locales comerciales o bajos cerrados.

Por este motivo, se recomienda que las comunidades, establecimientos y propietarios revisen periódicamente sus redes privadas de saneamiento y, cuando sea necesario, contraten tratamientos profesionales en los registros interiores.

Debe prestarse una atención especial a los edificios antiguos, donde los desagües, bajantes, arquetas deterioradas, grietas o conexiones deficientes pueden facilitar la entrada de cucarachas desde la red de saneamiento. Mantener estas instalaciones en buen estado, reparar fugas y sellar posibles vías de acceso ayuda a reducir las incidencias.

El tratamiento del alcantarillado público y la intervención en la red privada son actuaciones complementarias. Tratar únicamente uno de estos ámbitos puede resultar insuficiente cuando el foco o la vía de entrada se encuentra dentro del inmueble.

Prevención y colaboración ciudadana

La concejala de Sanidad, Yolanda Moreno, ha destacado que “el Ayuntamiento mantiene una planificación continuada para el control de plagas en los espacios y redes municipales, pero la colaboración ciudadana es indispensable para reducir las condiciones que favorecen su presencia”.

“Respetar los horarios de depósito de residuos, mantener los solares y propiedades privadas en condiciones adecuadas y revisar las redes interiores de saneamiento son medidas sencillas que mejoran la eficacia de las actuaciones y contribuyen al bienestar de todo el municipio”, ha añadido.

El Ayuntamiento de Aspe continuará desarrollando las labores programadas de vigilancia y control, adaptando las actuaciones a las incidencias detectadas y a las condiciones ambientales. Los trabajos se realizan conforme a la normativa vigente y siguiendo criterios de seguridad, eficacia y protección del entorno.